Ejemplo práctico

El pacifista blandía el revólver humeante mientras, con su tono de voz más dulce, regañaba a los cadáveres ensangrentados que poblaban la sala de conferencias, unos recostados en sus butacas y otros tendidos sobre la moqueta oscura:

- ¿A que tenía razón yo? – preguntaba, didáctico – ¿Veis para qué sirven las pistolas?

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3 Responses

  1. as dice:

    El pacifista entró en la sala de conferencias, e hizo el gesto de blandir un revolver. Husmeo los cadaveres, butaca a butaca, y dijo:
    -¿ veis para qué sirven las conferencias?
    para mataros de aburrimiento.

  2. as dice:

    ,,,,
    ( se me escaparon 4 acentos)

  3. A. Romero dice:

    Más bien blandiría la boca humeante, ¿no?

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