Nuestro personaje de hoy se llama Herbert. Sólo sabemos de él que es demente, que ve entes de tez verde, y que se cree cretense.
- Hola Herbert. ¿Cómo es estar loco?
- Yo estuve chaveta cuando era un chavea chauvinista que chuperreteaba Chupa Chups. Me chacoteaba del Che y de los chicos de Chiapas mientras chicoleaba a Chikatilo. Ahora mi chamorra no chochea, me chifla Charles Chaplin, me choca esta chica Chenoa, y puedo charlar en chino y hasta chapurrear el quechua.

- ¿Pero eres cretense, verdad?
- Soy chipriota.
- ¡Vaya! ¿Entonces ya no ves seres verdes?
- Veo churumbeles changarines chuchurridos, chilpayates chilposos, chiquilines chabolistas pachuchos y cada tanto algún chaval chartreuse.
- Se puede decir que su vida ha cambiado…
- De un chamizo pasé a una choza, un rancho, una chinama que era un cuchitril. Hoy vivo en un chalet. Antes choriceaba chacina de las chacras, chamorraba chanchos para hacer chicharrones. Ahora como chuletas de chachalacas con champiñones, chocolates checoslovacos, y chapeado de chaqué me doy chapuzones en champaña.
- ¿Lo ha curado un médico?
- No, un chamán chileno.
- ¿Cómo fue eso?
- Yo andaba en cháncharras máncharras. Una noche choqué con el coche, en una ochava, de chanfle, y por chencha no me hice el chequeo después del chichón. Me chantaron que por chulear quedaría chalado y achacoso. No cherchaban. Perdí la chaveta, como si me chapodaran un chip. La noche que choqué el coche chaparreaba. Ni chipichipi ni chubascos. Charcales, chorros, chaparrones y chuzos. El chichón en la cholla me hizo ver pajaritos…
- Querrá decir chirivines…
- Sí, chirivines, churrinches, chirigües, chiriguares, chinacates, chercanes, chichicuilotes, chupaflores, chotacabras, chingolos, chirulíes, charlos, chocoyos, chichiltotes chochines, chorlas, chicalés, chorlitos, chuñas, chimbos, choroyes, chovas, chumpipes, chimangos, chiricotes, chochaperdices y hasta un chimpancé.
- Mayormente pajaritos…

- La noche que la chingué conocí a un chamán chileno que hacía chanchadas. Cochinadas de chango pero no chanchullos de charlatán. Chano chano chancelló mi chifladura.
- Como por arte de magia
- Sí, sacó ocho chinantas de chicles y chimojo de la chistera . Chinchulines de chinacate y dos chinchillas que chorreaban chinchemolles. Luego un chucho chueco que chozpaba por las chinches, y otras chucherías. El chucho era un chihuahua. Sin más, chancó mi chaladura sin chicanas ni chachareos y me curé.
- Le habrá cobrado una fortuna
- Ni un chelín. Un chollo chanchi.
- ¡Chapó! Le podría haber dado un cheque
- ¡Chispas!¡Qué chistoso! Te daría un chopazo. Un chirlo por chirrichote.
- No se enoje Herbert, pero parece que me estuviera chufando…¡Herbert, no se vaya! Dígame al menos una última cosa…
- Chau
Las palabras utilizadas están contenidas en el DRAE.
Ilustraciones: Martín Favelis