Un ejemplo para la juventud

En una mansión con valla electrificada y doce perros guardianes, más allá de la piscina climatizada y los árboles milenarios, cediendo al sopor del tedio existencial mientras la criada rumana le practicaba una esmerada felación en el jacuzzi, se ocultaba el emprendedor que registró la propiedad intelectual de la palabra “mileurista”.

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4 Responses

  1. ¡ Habrá que registrar una nueva palabreja !

    ¡¡¡ menosmileurista !!! A ver si tengo suerte… por lo anterior a lo del jacuzzi.

    Jajajajaja.

    Saludos, A.

  2. McManus dice:

    ¿Y los mileuristas siguen igual?

  3. A. Romero dice:

    Estarán rezando a Santa Pústula para no convertirse en “menosdemileuristas”.

    Por cierto, Antoño: ¡ya estás tardando en asomarte por la oficina de patentes!

  4. Estoy pensando…. ¿a ver..? la suya Sr. Romero es más potente.

    ¿A ver..? ¡¡ YA !! “muchoooomenosmileurista” (entre 850-950), “algomenosmileurista” (951-999). ¡¡’ma’ quedao fetén!! A la oficina de patente.

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