Y sin saber por qué

Y sin saber por qué, tal vez por tu curiosidad,
has iniciado la lectura de este cuento.

Supongo que esperas que te narre algo.
Algo interesante, realmente interesante, y  que no te defraude.

Supongo que tú supones que yo lo voy a hacer
y que a estas alturas del relato,
te preguntes qué hace un escritor
estando contigo sin hasta ahora contarte nada interesante.

Supongo, y ya es mucho suponer, que has
llegado a leer hasta esta línea.

Sospecho que si pudiese preguntar sobre ti,  tú tendrías muchas respuestas
que no podrías darme.
Miles y millones.
Y millones y miles de preguntas que imaginas formularme.

Yo, desde aquí no podría contestarlas.

Yo tampoco sé nada de ti, excepto una cosa.
Una pizca de ti la conozco.
Tú sigues leyendo…y preguntándote qué conozco de ti.
Y sin hablar contigo….ya sé algo de ti:
Sigues leyendo el texto.

Vuelves a preguntarte qué diablos he descubierto  de ti.
Sigues leyendo:
Sé que como yo, tú eres una persona muy muy curiosa.
Y las personas muy muy curiosas se interesan por casi todo.

Así pues, cumplí mi palabra:
este relato fue para ti, durante unos segundos, quizá minutos,
un relato interesante.
(Si sigues todavía ahí, claro.)

AS.

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5 Responses

  1. muñeco de escayola dice:

    niño deja de fumar Ayahuasca!!!

  2. Ivan dice:

    Me ha gustado el relato jejeje!! No es que yo sea muy curioso, más bien es que estoy aburrido y no tengo ganas de leer ni política ni economía. Saludos.

  3. as dice:

    a Ivan:
    Es usted inteligente,yo tampoco escribo de gentuza

  4. Igor dice:

    Impresionante joder me encanta este blog

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