El cuenta cuentos enmascarado presenta:
Internette y un señor de Murcia
Ocurrió que un señor de Murcia se compró un ordenador.
Entonces entró en la red a chatear.
Pensaba, pobre iluso, que chatear
era tomar chatos de vino con amigos, pero no….
Encontró a Internette, ella de París y él de Murcia.
Todas las noches chateaban.
Sobre todo porque el señor de Murcia llamaba “chata” a su
damisela. Y se besaban por la webcam…
“vamos a seguir chateando”, se decían,
ambos sendos dos…
Y colorín colorado, los internautas se casaron..
Mis más sinceras disculpas a Miguel Mihura.

AS.

¡¡Muy bien!! Para una vez que me lo leo entero… me ha sabido a muy pocoooooooooo. ¡¡A ver si cuando es belleza lo que escribe se prodiga algo más!!
He intentado superarme a mí mismo escribiendo un relato
aún más gilipoias que el anterior,
Pero es difícil conseguir la maestría en gilipollez.
Mas que nada , porque si lo piensas, son conceptos antagónicos.
Sigo en mi lucha.