Sonidos del cementerio: Screamin’ Jay Hawkins

Negro, desnudo y feo como una maldición. Jalacy Hawkins solía decir que así vino al mundo y así lo dejaría.

Tal como se desarrollaron los hechos, no sabemos si estaba desnudo, pero sí que su apocalipsis personal se atuvo a las profecías milenaristas al uso: murió en el año 2000, por fallo simultáneo de varios órganos, mantenidos hasta entonces en perfecto estado de revista con un mejunje secreto que él mismo se administraba por vía intravenosa (léase Durango perdido, de Carlos Bardem).

Como tantos otros talentos, dejó huérfanos sinnúmero. Los que lo admiramos sabemos que ya no habrá nuevos discos, ni más apariciones cinematográficas (nos quedan, como ejemplos célebres, Perdita Durango y Mistery Train). Le sobreviven, pues, incontables huérfanos de su genio.

Pero también algunos huérfanos biológicos, en número no del todo despreciable. Cerca de cien, según las últimas estimaciones. Porque además de sus (tres o cuatro) hijos legítimos, Screamin’ Jay Hawkins fue sembrando el mundo, allá por donde anduvo, de descendientes accidentales.

Tuvo varias esposas (una de las cuales lo intentó degollar con un cuchillo de cocina), pero se cuenta que en sus años de mayor potencia no conocía el descanso: copulaba con una mujer distinta antes y después de cada actuación. Añádanse estos dos datos: 1) tenía varias actuaciones diarias, y 2) actuaba casi todos los días. El resto, pura matemática. Una página web, “Jay’s children”, se ha consagrado a la labor imposible de localizar a todos los descendientes del músico, cuyo número exacto nunca se podrá determinar con seguridad.

Jalacy Hawkins vagó por el mundo luchando a su manera por dos causas simultáneas: la reproducción de la especie y la difusión del blues más oscuro y enfermizo de todos los tiempos. Un blues cantado, cual su apodo proclama, a base de alaridos en piezas maestras como Constipation blues (El blues del estreñimiento), I’m lonely, Feast of the Mau Mau, Little demon o, por supuesto, la tantas veces versioneada oda de amor caníbal I put a spell on you (según la leyenda, la alucinada interpretación de Hawkins en la versión original del tema se debe a una cogorza que el músico cogió por indicaciones del productor… pero basta con escuchar las distintas tomas de la famosa sesión para constatar que no es más que eso, otra leyenda).

En esas, se dice que inventó lo que se ha dado en llamar shock rock: de sus números escénicos con ataúdes, calaveras adictas al tabaco y serpientes de goma nace el camino que lleva a Alice Cooper, Kiss y Marilyn Manson (quien, por cierto, no se privó de ensayar su propia versión de I put spell on you, tan insatisfactoria para el propio Hawkins como todas). Probó suerte, además, con el boxeo en categoría peso pluma y, si de él hubiese dependido, habría dedicado su arrollador poderío vocal a la ópera. Las circunstancias, sin embargo, le condujeron al blues y a la compañía fugaz de músicos y técnicos de sonido con los que, según cuentan, siempre se cuidó de mantener las distancias.

En cuanto a la prole, parece que se reúne de cuando en cuando en convenciones multitudinarias. Una de las niñas  se fabricó un Screamin’ Jay Hawkins de gomaespuma a tamaño natural, un padre complaciente y devoto con el que baila siempre que le da la gana.

(Pincha en las imágenes para ampliarlas)

pequenos-demonios-1peqpequenos-demonios-2-peqpequenos-demonios-3-peq

You may also like...

8 Responses

  1. Jay el vocinglero dice:

    “I love Paris”

    http://www.youtube.com/watch?v=SyzLu4WWgH4&feature=related

    Y, claro, el blues del estreñimiento, aquí con Gainsbourg:

    http://www.youtube.com/watch?v=ZvNO0BfBecc&feature=related

  2. Liberto dice:

    La calidad del texto y de los dibujos está certificada y contrastada. Enhorabuena.

  3. The IncóluMen dice:

    ¡Huy!,démonos prisa en reoirlos que este gobierno tercermundista ya piensa subir la luz para julio.
    Ellos con los millones que cogen a mas bajo mano, corruptos, no se austerizan en nada,y todo gracias a sus votántes con EL SÍNDROME DE ESTO ES EL COLMO.

  4. Liberto dice:

    Lo dicho, ni gobiernos ni gaitas, el texto y los dibujos son perfectos.

  5. Antoño dice:

    Felicidades a los autores.

  6. Lola dice:

    Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>