El Cabrón del tapicero
Martes, 31 de mayo de 2011 por Andrés SoriaLos domingos a las 8 o 9 de la mañana oigo la cantinela:
“¡Atención, atención! Ha llegado a esta localidad el camión del tapicero…”
El cabrón del tapicero….(¡Que es domingo y estoy sobando, coño!).
“Su tapicero amigo”… (¿Amigo?, si acabas de llegar y no te conozco de ná).
“Hacemos todo tipo de muebles: módulos, tresillos, sofás, descalzadoras
y nuestra gran especialidad en DISCOTECAS“.
Vamos a ver, ¿¿¿desde cuándo tengo montada una discoteca en el piso???
Es cierto que a veces pongo la música alta, pero ya está.
¿Qué pasa? ¿Tapizan los discos de vinilo y los cds?
“Todos los trabajos garantizados sin ningún tipo de compromiso”…
(O sea, que no te comprometes a garantizar nada)
“No dude en bajar y pedir presupuesto”.
(¿Bajo 6 pisos a toda leche con el tresillo a cuestas para pedir un puto presupuesto?)
Y en el supuesto que lograse semejante heroicidad, ¿para el camión de mi tapicero amigo o ya va tres calles más parriba dando por c… con su cantinela coñazo?
¿No sufre mi tapicero amigo su propia y reiterativa cantinela?
No, por eso no paró su camión. Llevaba puestos sus casquillos escuchando ac/dc o el Fary.
Qué bien, tapicero amigo… ¿ahora qué hago yo con mi puto tresillo a las espaldas?
¡¡¡ Anda, coño!!! Tengo un contenedor amigo ahí delante.
AS.










