Club de Fans de Cristo
Sábado, 28 de febrero de 2009 por Alejandro Romero



(c) Ricardo Olivera Almozara (Fritz)

Sucedió un jueves o un martes, da igual.
Al extraño Jon le extrañó que sucediera,
y además, que ocurriera un jueves o un martes.
Al extraño Jon le extrañó que pasara aquello, y que no sucediera otra cosa.
Podían haber sucedido mil cosas, millones. Pero no aquello.
Sin embargo, ese jueves o martes sucedió aquel extraño acontecimiento.
“¿Y por qué un jueves o un martes?”, se preguntaba extrañadísimo el extraño Jon.
“Los miércoles, viernes y domingos… y los sábados… también existen”.
Y el extrañado Jon se extrañó aun más.
¿Y por qué sucedió aquel extrañísimo suceso?
“Por circunstancias extrañas”, pensó Jon.
“Es extraño que las cosas extrañas sucedan en circunstancias extrañas”, pensó Jon.
Y el extraño Jon volvió a pensar en aquel extrañísimo suceso que aconteció
un extraño jueves o un extraño martes…
un extraño suceso muy extraño…
pensó Jon…
As

De rodillas entre los escombros humeantes de un hogar convertido en campo de guerra, alzó al cielo dos puños cubiertos de sangre todavía fresca y llorando pidió justicia a Dios, que todo lo ve.
Y Dios, que todo lo ve, sacó un kleenex del paquete con la mano izquierda porque Elsa Pataky acababa de meterse en la ducha.


