La triste verdad
Lunes, 30 de abril de 2007 por Lola Sánchez



España, año 2007. Una madre asturiana quiere ceder la tutela de su hija de 13 años por rebelde e incontrolable. Los niños pegan a los maestros y muerden a los perros. El caos reina en las calles.
¿En qué nos hemos equivocado? ¿Acaso estamos educando mal a nuestros hijos?
¡No y mil veces no! No hagan caso a educadores, psicólogos y demás cantamañanas. Un sorprendente documental producido por James Cameron, ha desenmascarado al verdadero culpable de que la juventud de hoy haya perdido el respeto por sus mayores. Un diabólico ser que descubrió a millones de niños en todo el mundo, que a los adultos se les podía golpear, humillar y tratar como a peleles.
Ya ven los resultados: la generación que creció viendo sus películas, son hoy esos botelloneros adictos al móvil, que mean en las esquinas y se quedan en casa hasta los cuarenta. Y tal como pintan las nuevas generaciones, esto sólo puede ir a peor. Mientras, el culpable de todo vive retirado en su lujosa mansión, disfrutando de los millones que ganó a nuestra costa, y esperando a que se consume el apocalipsis que sus películas desencadenaron.
Rindámonos a la evidencia: toda resistencia es inútil. Nunca lleven la contraria a sus hijos, y vivirán más tranquilos el tiempo que les quede. Y a educar que se dediquen los maestros, que para eso les pagamos el sueldo.







